RUTA POR FRANCIA PARA LOS FANÁTICOS DEL MOTOR: DESCUBRE LOS COCHES CLÁSICOS FRANCESES

Aunque al pensar en automóviles, el primer país que se nos venga a la cabeza sea Alemania, la realidad es que Francia también es otro de los puntos clave en el mundo de la automoción. No en vano, los amantes del motor encontrarán en el país vecino un excelente destino para profundizar en algunas de las marcas automovilísticas francesas más emblemáticas. ¿Te apetece hacer un recorrido por los coches clásicos franceses? Sube a nuestros trenes de alta velocidad de Renfe-SNCF en Cooperación y te llevamos a los principales atractivos de Francia.




Los clásicos franceses del automóvil

Entre los fabricantes franceses de automóvil, destacan con intensidad tres: Citroën, Peugeot y Renault. Desde sus orígenes y hasta nuestros días, estas marcas han dado la vuelta al mundo.


Peugeot


 Peugeot 203 fabricado desde 1948 a 1960

Peugeot es considerado el pionero en la industria automovilística francesa. No en vano, sus orígenes parecen remontarse a inicios del siglo XIX. En 1889, la marca presentó en la Exposición Universal de París el primer automóvil Peugeot. Se trató de un triciclo de vapor. No obstante, el primer coche propiamente dicho del fabricante fue el Peugeot 203. Otro de los clásicos fue el Peugeot 404, un modelo de líneas angulosas y equipado con una mayor superficie acristalada. El Peugeot 403, por su parte, seguía la elegancia que caracterizaba a los coches americanos.


Renault


 Renault Caravelle, uno de los coches icónicos de Francia

En 2018, Renault celebró sus 120 años de historia. En la actualidad, representa uno de los tres pilares esenciales del sector del automóvil en Francia junto a, como es lógico, Peugeot y Citroën. La compañía fue creada a iniciativa de los hermanos Renault: Louis, Marcel y Fernand. Algunos de los modelos clásicos son Caravelle, Celtaquatre, Juvaquatre y, cómo no, el emblemático R-5.


Citroën

El tercer pilar fundamental de la industria automovilística francesa es Citroën. Se fundó en el año 1919 de la mano de André Citroën. Ese mismo año, se lanzó el Citroën tipo A, un automóvil con 4 cilindros cuya velocidad máxima era de 65 km/h. Este modelo supuso para el fabricante unas ventas de 10.000 unidades en su primer año. A partir de entonces, la marca lanzaría el B2, una versión más potente y mejorada del primero; el 5HP, mucho más compacto que sus antecesores; o el B10, el primer vehículo fabricado íntegramente de acero. Además de estos, otros de los modelos clásicos de Citroën son los míticos 2CV, Méhari, Traction Avant…


Museos del automóvil en Francia

Si estás de viaje en París, es muy sencillo conocer los museos de Citroën y Renault. El Conservatoire Citroën es un espacio de 6.500 m2 que acoge alrededor de medio millar de vehículos históricos. Se localiza en Aulnay, a un paso de la capital francesa.

En el barrio parisino de Boulogne-Billancourt se halla el Museo de Renault, considerado un templo para los apasionados del mundo del motor. Conoce la historia de la marca mientras contemplas algunos de sus modelos más icónicos.

Por último, para visitar el Museo de Peugeot hay que viajar a la localidad de Sochaux, muy próxima a la frontera con Suiza en la región de Franche-Comté.



Nuestros trenes de Renfe-SNCF en Cooperación conectan diversas ciudades españolas con los principales destinos de Francia. ¡Te vas de viaje!


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