RECORRIENDO EL PARÍS MÁS BOHEMIO CON MIDNIGHT IN PARIS

​​Una de las virtudes del cineasta Woody Allen, ha sido siempre la de convertir los escenarios donde transcurren sus películas en protagonistas de la historia casi al nivel de los actores. Ya desde la lejana Manhattan, en la que nos enseñaba el bullicioso Nueva York de los años 70, hasta las recientes “Vicky Cristina Barcelona”, ambientada en la Ciudad Condal, o “Desde Roma con Amor”, que transcurría en la capital italiana, las películas del director norteamericano son verdaderas postales de las ciudades en las que transcurren

Y precisamente en 2021 se cumplen 10 años del estreno de la que está considerada una de sus mejores películas, y que tuvo como escenario París. Sube con nosotros al tren del cine y viaja en Alta Velocidad a descubrir la capital francesa gracias a Midnight in Paris​

 

Ganadora de un Oscar en la categoría de mejor guion original (como es habitual en las películas de Woody Allen fue escrita por él mismo), Midnight in Paris nos traslada al París más bohemio gracias a la historia de Gil Pender (encarnado por Owen Wilson), un exitoso guionista de Hollywood que visita la capital francesa con su novia (interpretada por Rachel McAdams) y que ve como cada noche, un misterioso coche le hace viajar a los años 20 para encontrarse con algunos de sus personajes más ilustres de esta época de esplendor cultural en la ciudad.

Así, a lo largo de la película nos encontraremos con artistas de la talla de Salvador Dalí, Pablo Picasso, Toulouse-Lautrec, Gertrude Stein o Zelda Fitzgerald, con los que descubriremos cómo se vivieron los llamados felices años 20, una época que Ernest Hemingway, otro de los personajes ilustres que veremos en la película, retrató en su famoso libro “París era una Fiesta”. 

En el transcurso de la historia, y tanto en el pasado como en el presente, podremos recorrer algunos de los escenarios más famosos de París, como el Palacio de Versalles, lugar en el que se rodaron varias escenas, la basílica del Sacré Coeur, el Moulin Rouge o los Museos Rodin o de l’Orangerie. Pero además de estos lugares, veremos otros no tan conocidos pero que en los últimos años, y gracias a la película, han aumentado su número de visitantes. 

Las escaleras de la Iglesia de Saint Étienne du Mont



 El lugar, aunque sea famoso por sus escaleras, tiene una gran belleza arquitectónica y cultural

Entre estos escenarios están, por supuesto, las escaleras de la Iglesia de Saint Étienne du Mont, situadas muy cerca del Panteón. Allí, nuestro protagonista espera cada medianoche a que un coche le recoja para llevarlo a los años 20. Esta pequeña iglesia, que alberga los restos de Santa Genoveva, patrona de París, es uno de los lugares más fotografiados de la zona, y sus escaleras aparecen constantemente en fotos de Instagram gracias a los fans de la película que las visitan. 

Restaurant Le Polidor

Abierto en 1845, y ubicado en muy cerca de los Jardines de Luxemburgo, este histórico bistró parisino, uno de los más antiguos de la ciudad, es lugar de encuentro de algunos de los intelectuales de los años 20 en la película. Hoy en día, es un lugar ideal para trasladarse al siglo pasado en un ambiente único y acompañado de deliciosos platos locales. Su decoración y personal conseguirán que nos sintamos casi como si estuviésemos en compañía del mismísimo Ernest Hemingway. 

Librería Shakespeare and Company



  El paraíso para los amantes de la lectura

Los amantes de los libros tienen en esta librería, situada en la Rue Bûcherie, casi a orillas del Sena, y con unas fantásticas vistas de la Catedral de Notre Dame, un lugar en el que perderse y disfrutar escogiendo entre algunos de los cientos de libros que allí podemos adquirir. Especializada en literatura inglesa, fue fundada hace más de 100 años, y tiene entre sus particularidades el hecho de disponer de alojamiento para aquellos visitantes que acepten trabajar unas horas a cambio de poder dormir una noche en el piso superior del establecimiento. 

La orilla del Sena



  Disfrutar del Sena al amanecer o al anochecer es una experiencia única

París es una de esas ciudades que viven volcadas al río, y por lo tanto, el Sena es otro de los protagonistas de la película. De hecho, el póster de Midnight in Paris corresponde a una imagen del protagonista paseando por la orilla del Sena, lugar que aparece varias veces a lo largo del film. Por supuesto, los famosos buquinistas, los vendedores de libros de segunda mano que tienen sus paradas repartidas a lo largo de toda la orilla del Sena, también forman parte de la historia, y es en uno de estos establecimientos donde nuestro protagonista encuentra un diario que después tendrá importancia en la trama. 

Vale la pena disfrutar de Midnight in Paris por los diálogos, por las interpretaciones, y por supuesto, por el guion de Woody Allen. Pero además, y como es habitual en sus películas, vale la pena también disfrutarla por los escenarios en los que está filmada y recorrer algunos de sus lugares bajo la mirada siempre única del director neoyorkino. 
 







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