PICASSO Y SU PARTICULAR RUTA POR EL SUR DE FRANCIA

​​​​​​​​​​​​Esta primavera y verano, el MuCEM nos invita a conocer un poco mejor la obra de Picasso. Si eres un apasionado del arte y admirador del genio, no podrás dejar escapar esta oportunidad. Súbete a los trenes de Renfe-SNCF en Cooperación, relájate viendo discurrir los paisajes del Sur de Francia hasta llegar a Marsella y no pierdas un minuto más, entra al MuCEM. Además, si viajas con el tren de Renfe-SNCF en Cooperación tendrás un 15% de descuento en el precio de la entrada. Las obras de Picasso te esperan del 27 de abril al 29 de agosto.   

La gran exposición del año ha reunido un total de 270 obras para la ocasión, provenientes de colecciones públicas y privadas de todo el mundo. El MuCEM nos permite ver obras inéditas para la mayoría de nosotros, en las que se observa como Picasso estaba muy unido a sus raíces y a las tradiciones populares como el circo o la tauromaquia. Espectáculos que le fascinaron e inspiraron. Ya el circo aparece en sus obras de juventud con las figuras de los saltimbanquis. La tauromaquia la trató en distintos aspectos y técnicas, desde la pintura, escultura, dibujos, grabados, cerámica e incluso se atrevió con carteles. Parecía querer acercarse más todavía al gran animal que le despertaba tanto interés. Al igual que con las palomas, otro de los grandes iconos de Picasso, que se plasma en numerosos lienzos y en la técnica del origami aplicado a placas de tierra fresca. 

​¿Qué más despertaba el interés de Picasso? Juguetes, instrumentos de música o la feminidad a través de las miradas, peinados y trajes populares. El MuCEM nos abre sus puertas para que al final salgamos maravillados tras esta explosión de colores y obsesiones del artista.

 

 Plantas de lavanda de la provenza con la firma de Picasso - Wikimedia Commons

Seguro que tenemos sed de más arte,  por eso ya que estamos en Marsella vamos a aprovechar para empaparnos un poco más. Y es que el genio se dejó seducir por la Provenza,  ahora sabremos porque:

Aviñón es conocida por todos como la ciudad de los Papas. Pero aquí pasaron grandes genios de la pintura que en algún momento de sus vidas quisieron dejar su huella. Braque hizo de guía a su amigo Picasso, quien en 1970 hizo una exposición gigantesca en la Capilla Papal. Es recordada como una de las grandes exposiciones de la historia. 

 

 ​El castillo de Vauvenargues, en Bocas del Ródano - Mathsci​, Wikimedia Commons

Nombrar Aix-en-Provence es sinónimo d​​e Cézanne, quién no dejó de ser fuente de inspiración continúa para Picasso.​ Allí se instaló en el Castillo de Vauvenargues a las afueras de la ciudad tras su adquisición en 1958. Aquí su obra se vuelve más productiva, en un entorno donde reina la tranquilidad. En Aix se encuentra el museo Granet, aquí podremos contemplar obras de los dos grandes artistas.





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