LAS 7 PARADAS IMPRESCINDIBLES EN NARBONA

​​Si eres de los que les cuesta decidirse entre mar y montaña, Narbona es tu ciudad. A tan sólo 3 horas en tren saliendo de Barcelona, puedes aparecer en el centro de la conocida como “Ciudad del arte y de la historia”. Descubre la fuerte identidad romana que caracteriza esta ciudad y los tesoros que todavía esconde la que fue en su día la primera ciudad romana de la Galia y capital de esta. 

Antigua ciudad arzobispal y residencia de los reyes visigodos de la Septimania, Narbona es conocida por ser una población repleta de vida, con una riqueza cultural formidable. En este artículo te presentamos 7 paradas que no puedes dejar de ver en tu visita a la ciudad:


1. PALAIS DES ARCHEVÊQUES



Palacio de los Arzobispos

El Palacio de los Arzobispos destaca por varias razones. Las torres que lo coronan son su característica principal: el Torreón Gilles Aycelin – de finales del s. XIII y principios del s. XIV –, la Torre San Marcial – cuya entrada tiene un áncora que simboliza los derechos feudales del arzobispo sobre la navegación por el litoral – y la Torre Madeleine del s. XIII – que incluye un antiguo palacio de origen románico y uno nuevo de estilo gótico, construido entre los s. XII y XIII –.
Desde el s. XIX el palacio acoge el ayuntamiento, el Museo de Arte y el Museo Arqueológico, además de la Catedral de San Justo y San Pastor.


2. ABBAYE DE FONTFROIDE

Escondida en un valle del Massif de les Corbières se encuentra esta antigua abadía de los siglos XII-XIII, con una arquitectura dirigida a la oración monástica y al trabajo, herencia de la que un día fue una de las mayores abadías cistercienses en Francia.
En su estilo arquitectónico se mezclan la austeridad de los muros, con la belleza de las vidrieras del siglo XX y la elegancia del claustro. El verde de sus patios, la rosaleda y los jardines la convierten en una obra de arte. Las dependencias monásticas se restauraron y adaptaron en los s. XVII y XVIII. 


3. PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

 
Restos de la antigua Vía Domitia - © Narbonne tourisme

Situada a continuación del Puente des Merchantes, en el centro de esta plaza llena de vida, se pueden observar los restos de la antigua Vía Domitia en el mismo estado que quedó a finales del s. IV. Culminada por una fuente en su centro, esta conforma un vestigio de la primera ruta romana entre Italia y España. La Via Domitia atraviesa Narbo Martius, la primera colonia romana fuera de Italia, y el fórum, que en la actualidad conforma una pequeña plaza donde se conservan los restos de algunas columnas romanas y donde se establece un mercado de productos ecológicos cada sábado por la mañana.



4. CATEDRAL DE ST. JUST ET PASTEUR

Reemplazando una iglesia del siglo IV y de un estilo gótico radiante, la construcción de la Catedral de San Justo y San Pastor fue iniciada en 1272 y finalizada en 1355 con la invasión del príncipe Negro, pero nunca llegó a ser terminada. Esto la convierte en un presbiterio dotado de un claustro con altas bóvedas góticas.
Visible desde los pueblos de alrededor de Aude, sus 41 metros la convierten en la tercera catedral más alta de Francia siguiendo a Amiens y Bourges. Unas pequeñas escaleras al lado de la sacristía conducen a la sala del Tesoro, con tapices y diversas reliquias. La pieza más destacada es "La Creación", un tapiz flamenco de finales del s. XV tejido en seda y oro. El claustro comunica con los jardines de los Arzobispos, desde donde se puede acceder a una terraza, aquí se exponen obras de arte contemporáneo. 


5. CANAL DE ROBINE

 
Canal de Robine

Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, atraviesa la ciudad y conecta con el Canal du Midi, llenando de vida Narbona. De los varios puentes que conectan ambas ribas, el Pont des Marchands es el más pintoresco. Este arco de piedra encima del que se ha edificado, es el último superviviente de los siete que formaban parte del puente original sobre el río Aude, antiguo núcleo entre la ciudad romana y ciudad medieval. Hoy en día es el único puente todavía habitado en Francia.


6. BASÍLICA DE ST. PAUL SERGE

Construida sobre la tumba de San Paulo en 1180, primer obispo de Narbona, esta es la primera iglesia gótica de Narbona y de las más antiguas del Sur de Francia, que a su vez mezcla gótico y románico en su arquitectura. Destacan de la Basílica: su cripta correspondiente al antiguo cementerio paleocristiano s. III y IV, su coro construido y sus bóvedas. Imposible olvidar su famoso pilar con una rana y su capitel del Juicio Final.


7. HORREUM ROMAIN

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Horreum romano de Narbona 

El Horreum romano de Narbona constituye una pieza única y admirable en el mundo romano antiguo, además de ser el único monumento de la época romana que puede verse actualmente en la ciudad.
Sus particulares galerías subterráneas fueron construidas a finales del s. I a.C. y probablemente se utilizaron como almacén durante mucho tiempo. Siguiendo el recorrido bajo 5 metros se puede llegar a Narbo Martius, capital de la provincia Narbonense.
​Si eres de los adictos a la historia romana, no olvides hacer una visita al Museo Arqueológico o al Museo Lapidario.

Además de las impresionantes vistas que ofrece Narbona, te recomendamos que visites Aviñón y Nîmes, ciudades francesas también muy populares. ¿No sabes por cuál de las dos decidirte? Te dejamos dos artículos en los que conocerás lo mejor de cada una de ellas y podrás escoger más acertadamente:





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  • dolores aguilar perez 19/12/2015 14:13:51
    Me encantaria conocer estas ciudades, pero al no tener idiomas, lo haria si fuese un viaje guiado

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