LA NARBONA MÁS ÍNTIMA

​A menos de 2 horas de Barcelona en nuestros trenes de alta velocidad de Renfe-SNCF en Cooperación, Narbona se presenta como una pequeña gran desconocida, pero que esconde un montón de bellos rincones para descubrir. ¿Te apuntas a dar un paseo con nosotros? Seguro que querrás ir. 


Un paseo por el centro



Vista exterior e interior de la Catedral

Al llegar a la estación de Narbona, el centro histórico de la ciudad está a poco más de 5 minutos en un tranquilo paseo, donde nos espera la Catedral de Sant Justo y Pastor.  

Reemplazando una iglesia del siglo IV y de un estilo gótico radiante, la construcción de la Catedral de San Justo y San Pastor fue iniciada en 1272 y finalizada en 1355 con la invasión del príncipe Negro, pero nunca llegó a ser terminada. Esto la convierte en un presbiterio dotado de un claustro con altas bóvedas góticas.

Visible desde los pueblos de alrededor de Aude, sus 41 metros la convierten en la tercera catedral más alta de Francia siguiendo a Amiens y Bourges.

Junto a la catedral, el Palacio de los Arzobispos nos recibe en la plaza principal. El Palacio de los Arzobispos destaca por varias razones. Las torres que lo coronan son su característica principal: el Torreón Gilles Aycelin – de finales del s. XIII y principios del s. XIV –, la Torre San Marcial – cuya entrada tiene un áncora que simboliza los derechos feudales del arzobispo sobre la navegación por el litoral – y la Torre Madeleine del s. XIII – que incluye un antiguo palacio de origen románico y uno nuevo de estilo gótico, construido entre los s. XII y XIII –. Desde el s. XIX el palacio acoge el ayuntamiento, el Museo de Arte y el Museo Arqueológico.

En la misma plaza nos encontramos con uno de los vestigios romanos más espectaculares de Francia: la vía Domitia. Narbona fue la primera ciudad de la Galia y esta vía unió la actual Italia con España.

A pocos pasos de la plaza, podremos visitar el Horreum Romano, una pieza única y admirable en el mundo romano antiguo, además de ser el único monumento de la época romana que puede verse actualmente en la ciudad.


El Canal de la Robine

 

Canal de la Robine

Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, atraviesa la ciudad y conecta con el Canal du Midi, llenando de vida Narbona. De los varios puentes que conectan ambas ribas, el Pont des Marchands es el más pintoresco. Este arco de piedra encima del que se ha edificado, es el último superviviente de los siete que formaban parte del puente original sobre el río Aude, antiguo núcleo entre la ciudad romana y ciudad medieval. Hoy en día es el único puente todavía habitado en Francia.

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​Les Halles de Narbona



Interior y exterior de Les Halles de Narbona

Al otro lado del canal nos encontramos con Les Halles, el mercado municipal que con su gran oferta de productos, permite a los narbonenses disfrutar de la mejor gastronomía francesa. 
No podemos marchar de Narbona sin comer en uno de los paraísos gastronómicos para todos los amantes de la buena cocina: Les Grands Buffets.
​​Situado a las afueras de la ciudad, podrás degustar todas las exquisiteces de la gastronomía francesa e internacional. Con un servicio impecable, comer en Les Grands Buffets es un sueño para todo aquél que disfrute de la buena comida. 




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