EL COLISEO ROMANO DE NIMES

​​El coliseo romano de Nimes es uno de los monumentos más importantes de esta ciudad. Se conoce como Arena de Nimes, y es un anfiteatro o circo romano. En él se han celebrado importantes eventos tanto en el pasado como en la actualidad.

La ciudad de Nimes

Nimes es la capital de Gard, un departamento francés situado al sur de Francia. Es especialmente famosa principalmente por su coliseo romano. También por el Maison Carré, un templo romano. Por lo tanto, es una ciudad que destaca por los restos de monumentos antiguos que todavía se conservan desde la época romana. 


Nimes fue ocupada por los romanos a finales del siglo I a.C. En época romana no solamente se construyó el coliseo romano. También se edificaron los siguientes monumentos, que forman el importantísimo patrimonio hoy en día:


​La Maison Carré

 

​La Maison Carré

La Maison Carré es un templo romano que fue construido en el siglo I a. C. por órdenes de Augusto. Es un edificio hexástilo, de orden corintio y de base rectangular. Originalmente su fachada estaba situada frente al foro romano. Es considerado un monumento histórico de Francia desde 1840.


La Torre Magna

Construida en el año 15 a.C, la Torre Magna es otro de los monumentos más importantes de Nimes, junto con la Maison Carré y el coliseo romano. Era la más alta y señalaba la localización del santuario de la Source, debido a sus dimensiones. Hoy en día, se encuentra en los Jardines dela Fontaine. Se puede observar desde prácticamente cualquier lugar de la ciudad.


La muralla romana de Nimes

La muralla romana de Nimes es otro de los elementos del mundo clásico de esta ciudad que debemos mencionar. Fue construida entre el año 16 y 15 a.C. Es la muralla de mayores dimensiones de la Galia romana. Contaba con muchas torres defensivas, entre las cuales destaca la Torre Magna.
Hay también otros recuerdos del mundo clásico romano imprescindibles de ver si visitas Nimes. Por ejemplo, el templo de Diana o el Castellum. Pero el coliseo romano de Nimes es, sin duda, el más impresionante.


La Arena de Nimes: un coliseo romano

La Arena de Nimes es el nombre con el que se conoce al coliseo romano o anfiteatro, que se construyó el año 27 a.C. Antiguamente, en la Arena de Nimes, se celebraban cazas de fieras y combates de gladiadores.



La Arena de Nimes

El coliseo romano de Nimes está compuesto por dos niveles de arcadas. Tiene las siguientes dimensiones: 133 metros de largo, 101 metros de ancho y 21 metros de alto. En su día, miles y miles de asistentes iban a los espectáculos en este famoso anfiteatro. Estos estaban distribuidos en las distintas gradas según su estatus social, tal como solía pasar en todo tipo de celebración romana antiguamente.


El coliseo romano de Nimes. ¿Qué espectáculos se celebraban antiguamente en un anfiteatro?

Los anfiteatros eran la sede de algunas de las actividades mas famosas de la antigua Roma. Entre estas actividades, destacan las siguientes:
  • Luchas de gladiadores. Los espectadores se reunían en el coliseo romano para presenciar las famosas luchas entre gladiadores. Estas se celebraban el día después de un importante banquete, llamado cena libera.
  • Cazas o combates con animales. También se celebraban combates con animales. En ocasiones, el pueblo se reunía para ver cómo los animales luchaban entre ellos. En cambio, en otros casos, eran los propios hombres quienes luchaban contra los animales.
  • Las Naumaquias o luchas navales. Por último, también eran famosas las luchas navales. Se celebraban en el coliseo romano y otros anfiteatros. Este tipo de espectáculo no era tan habitual como las luchas de gladiadores, por ejemplo. Es por este motivo que era un espectáculo muy celebrado por el público.


Características de un coliseo romano

La Arena de Nimes es, como ya hemos dicho, uno de los anfiteatros romanos más importantes de todos los tiempos. Pero, ¿qué características son las que diferencian un coliseo romano de cualquier otro tipo de monumento?
Un anfiteatro romano no tiene ningún tipo de antecedente. Esto significa que los romanos fueron los primeros en construirlo. La diferencia principal entre un anfiteatro y un teatro romano es la forma. Un anfiteatro tiene forma ovalada, mientras que un teatro es un semicírculo.
Los anfiteatros, que originalmente fueron construidos de piedra, se dividían en varias partes. La planta o base del anfiteatro se llamaba arena, y estaba envuelta por la cavea. Cavea es el nombre que le daban los romanos a la gradería de sus anfiteatros. Estas gradas es donde se sentaban los espectadores durante los espectáculos. Los asistentes estaban divididos en función de su clase social.


El coliseo romano de Nimes. ¿Qué sucedió después?

En los años posteriores, el Arena de Nimes tuvo otras funciones diferentes. Durante la edad media, este coliseo romano tenía la función de fortaleza. Sirvió como refugio para todas esas personas que estaban en peligro. 
Más adelante se construyeron casas privadas en el interior, las cuales fueron demolidas a inicios del siglo XIX. Entonces, la Arena de Nimes​ volvió a su estado original.
Actualmente tiene capacidad para más de 16.000 visitantes. Este famoso coliseo romano se utiliza como lugar donde celebrar importantes eventos. Se celebran desde corridas de toros hasta conciertos e, incluso, manifestaciones. También se puede realizar una visita y contemplar detenidamente los detalles de un lugar que fue tan importante.


¿Por qué es tan especial el coliseo romano de Nimes?



Anfiteatro romano de Arena de Nimes

Son varios los anfiteatros romanos que se conservan hoy en día. Y son varios los que son visitados por turistas diariamente. Sin embargo, la Arena de Nimes tiene algo que los demás no tienen: es el mejor conservado de todos los coliseos romanos Si te estás planteando visitar Nimes, no te puedes perder este monumento histórico. Existe la posibilidad de hacer un tour con un guía turístico. También venden pases que te permiten la entrada a los tres monumentos de Nimes más importantes: el anfiteatro, la Maison Carrée y Tour Magne.
 

Nimes, y su impresionante coliseo romano, están solamente a un trayecto de pocas horas si decides confiar en los trenes de Renfe-SNCF en Cooperación. Esta ciudad del sur de Francia es, sin duda alguna, una visita de la que no te arrepentirás.


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