PARÍS EN NAVIDAD

​​​​​​​​¿Quieres respirar ya el espíritu Navideño? Acompáñanos hasta París, no te decepcionará. Si quieres empaparte del espíritu Navideño, pasar unos días en la ciudad de la luz seguro que es la mejor de las elecciones. Los trenes de Renfe-SNCF en Cooperación te acercan cada día a la ciudad más bella en esta época del año.


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Descubriendo la ciudad

París es famosa por ser la ciudad de la Luz y en esta época del año lo es más que nunca. Desde principios de noviembre, todos los monumentos, plazas, avenidas, boutiques, grandes almacenes, hoteles y restaurantes se engalanan para la ocasión. No perdamos más tiempo y después de dejar las maletas en el hotel ya estamos ilusionados para adentrarnos en distintos puntos de ​la ciuda​d.

Empezamos a lo grande, paseando por L’avenue des Champs Elysées con el Arco de Triunfo al fondo y los árboles iluminados a ambos lados, resulta una imagen indescriptible. Seguro que no paramos de hacernos selfies. 

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L’avenue des Champs Elysées


Cruzamos la Place de la Concorde y ya hemos llegado a la Place Vendôme, una de las más chics del mundo, donde van a dar las calles de la Paix, la de Castiglione, la de Saint-Honoré y la calle de Capucines. En esta ocasión van a tener su propio bosque de abetos. Seguro que bajamos el ritmo de nuestros pasos admirando los bellos escaparates de las lujosas tiendas de la zona.​ Nos adentramos en la rue de la Paix que nos lleva directamente a “l’avenue de l’Opera”. Aquí buscamos un típico café para tomar un descanso antes de continuar la ruta. Observamos a los turistas y parisinos circulando por la avenida mientras terminamos el café. Ya estamos listos de nuevo, y caminamos con destino a los grandes almacenes. Las luces de los escaparates de Magasin Printemps son magníficas y el interior de Galeries Lafayette que ya resulta un mágico palacio de por sí todo el año, ahora se ha transformado aún más y nos traslada por unos momentos a un bello decorado con sus tesoros en cada uno de los departamentos. Cada año sorprende a los visitantes con un original y enorme abeto.
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Galeries Lafayette -  Wikimedia Commons - Benh LIEU SONG 

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Salimos a la terraza pero no nos despertamos del sueño, la panorámica desde aquí de los tejados de la ciudad nos deja sin respiración, París es bella desde todas las perspectivas. Bajando las escaleras mecánicas, seguro que salimos con alguna que otra bolsa con obsequios para la familia y los amigos. Y ya pensamos en llegar al hotel para el merecido descanso.
Al día siguiente estamos dispuestos a no perdernos otros rincones de la ciudad. Como no podía ser de otra forma, nos acercamos hasta Notre Dame que ahora tiene expuesto el tradicional Belén. Desde hace un par de años se traen Belenes de distintos lugares del mundo, hasta ahora han sido de Sicilia y Chequia, se puede ver hasta mediados de febrero. A unos pasos se encuentra la Saint Chapelle.    

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Mercadillos navideños

Si todavía os quedan regalos por hacer, una buena idea son los mercadillos navideños. En París hay cuatro: el de la Place Saint-Germain-des-Prés, el que se encuentra en la Place de la Nation, en la Avenue des Champs-Elysées y el de la Place du Trocadéro. En cualquiera de ellos encontraremos un regalo curioso y original pues los puestos son en su mayoría de artesanos.

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Detalle de las luces de un mercadillo navideño



Para culminar la visita y despedirnos de París de la mejor de las maneras, hemos dejado para el final el espectáculo del parpadeo de los miles de lucecitas que invaden la Tour Eiffel. Con esta imagen, seguro que en el trayecto de vuelta en tren estamos proyectando poner el abeto o el belén en casa y con ganas de que lleguen en breve las fiestas navideñas. Y es que París siempre es una ciudad magnífica y evocadora, pero en estas fechas mucho más.




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