QUÉ HACER EN EL ÉTANG DE THAU, LA LAGUNA MÁS PINTORESCA DEL SUR DE FRANCIA

​Por si fueran pocos los atractivos de la región de Languedoc-Roussillon, en esta ocasión vamos a hablarte de uno de sus secretos mejor guardados. Es posible que, al examinar un mapa del sur de Francia en detalle, te hayas percatado de la existencia de un pequeño estanque próximo a las ciudades de Béziers, Montpellier y Sète. Se trata del étang de Thau, considerado la laguna más grande de esta región francesa. En este paraje natural te esperan bodegas, una deliciosa gastronomía y bucólicos paisajes. ¡Sube ya a uno de nuestros trenes de alta velocidad de Renfe-SNCF en Cooperación​ y te llevamos sin tiempo que perder! 
 

 
El étang de Thau se localiza a los pies del monte Saint-Clair y tiene una superficie en torno a las 7.500 hectáreas. Esta laguna está separada del mar Mediterráneo por una barrera de arena, de ahí que sea un auténtico remanso de paz​. Con una profundidad media de 5 metros, es un destino perfecto para una escapada de varios días. ¡Descubre todo lo que puedes hacer en el étang de Thau! 
Una visita a los pueblos cercanos: Sète, Bouzigues y Béziers 



​ Desde el monte Saint-Clair puedes disfrutar de las mejores vistas de la zona 

Si te gustan las poblaciones pintorescas y mediterráneas, estás de enhorabuena porque en las inmediaciones de la albufera hay muchos rincones por visitar. Sète está considerada una de las ciudades más bellas de la región y, de hecho, es a menudo conocida como la Venecia de Languedoc. Sus casas de colores y los barcos pesqueros que salpican la costa son los responsables de esta denominación. Para admirar las vistas más impresionantes del étang de Thau, nada mejor que ascender los 183 m del monte Saint-Clair. 

Por su parte, Bouzigues es una localidad pequeña y tranquila de apenas 1.500 habitantes. El ambiente pesquero se palpa en cada rincón de este pueblo. Además, es conocido por sus sabrosas ostras

Un poco más al interior, Béziers​ propone un paisaje totalmente diferente. Esta población de calles empedradas y vida sosegada es perfecta para una excursión de un día. No te pierdas la Catedral de San Nazario, de estilo gótico, ni el anfiteatro romano. 
 


 

Gastronomía ligada al mar 

​Una visita al étang de Thau estaría incompleta sin probar algunas de sus especialidades. Por su ubicación, como no podía ser de otro modo, los protagonistas son los moluscos y productos del mar. Los mejillones y ostras de la laguna están para chuparse los dedos y lo mejor de todo es que hay una enorme variedad de restaurantes​ y otros establecimientos para probarlos. Tampoco puedes perderte las Tielles, una especie de empanadas de pulpo muy típicas de Sète y sus alrededores. Para saber más sobre estas delicias marinas, puedes acudir al Museo del Étang de Thau, situado en Bouzigues. 

Otra opción es visitar las bodegas de Frontignan, localidad entregada en cuerpo y alma a la producción del vino moscatel. 



 Un destino perfecto para desconectar y disfrutar de la inmensa belleza del lugar 

Actividades náuticas y relax 

Aunque parezca contradictorio, el étang de Thau es un destino predilecto tanto para quienes buscan relajarse como para los amantes de las emociones fuertes. En el primer caso, tienes a tu alcance balnearios y playas en las que tomar el sol y darte un agradable baño. 
Si eres de los que prefieren un plan más dinámico, apuesta por actividades náuticas como el kayak, la vela o el buceo, que podrás practicar gracias a la multitud de empresas de la zona que ofrecen estos servicios.  




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  • Jessica 05/08/2020 13:13:22
    En verdad, se ve un lugar muy agradable para ir de vacación es y pasar buenos momentos. Espero visitarlo,

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