NAVIDAD EN EL SUR DE FRANCIA

​​​Si estás buscando los mejores destinos de Navidad, debes tener en cuenta Perpiñán y Narbona, dos de las más bellas ciudades del sur de Francia. La Navidad es la época en que los niños dan rienda suelta a sus sueños y los mayores pueden volver a ser chiquillos durante unos días. Es por eso que Renfe-SNCF en Cooperación te lleva a dos de los mejores destinos de Navidad: Perpiñán y Narbona, a 30 y 100 kilómetros de España, respectivamente. ¡Todo un lujo!


Perpiñán

Perpiñán es uno de los destinos navideños preferidos por muchos locales y turistas, y es que esta ciudad se convierte en un lugar lleno de magia, ilusión, tradición y diversión para grandes y pequeños por igual. Está tan sólo a 30 kilómetros de la frontera española, y ese hecho se aprecia en la gran cantidad de tradiciones españolas y catalanas que todavía se mantienen en Perpiñán desde la Edad Media. Entre ellas podemos encontrar los belenes o la Cabalgata de los Reyes Magos, mezcladas con la herencia francesa. La Oficina de Turismo de Perpiñán ofrece gran cantidad de información sobre horarios y direcciones para que no te pierdas nada.


Dulces y mercadillo de navidad de Perpignan

Perpiñán tiene un impresionante Marché de Noël que permanece abierto desde el 2 hasta el 31 de diciembre para que todo el mundo pueda disfrutar de sus puestos. No solamente podemos degustar los tradicionales crepes y vino caliente franceses, sino que Perpiñán ofrece a los visitantes eventos adicionales, como la llegada de Papá Noel el 22 y 23 de diciembre y la representación del “Cuento de Navidad” el día 24, todo dentro de un impresionante ambiente navideño con hadas que reparten dulces y hombres que caminan con zancos para divertir a los paseantes.

 
Castillo de los Reyes de Mallorca y río Têt

Niños y mayores se divierten con la música festiva, la magia y los fuegos artificiales que convierten Perpiñán en un destino de Navidad perfecto. Hasta el Castillo de los Reyes de Mallorca y el río Têt se iluminan y visten de gala para contribuir a crear el espíritu navideño. En los lugares comerciales, como las Galerías Lafayette y Fnac, aparecen atracciones navideñas como norias, carruseles y pistas de patinaje para que grandes y pequeños no dejen de divertirse. Y si todavía no lo tienes claro, mira estas 5 razones para visitar Perpiñán y te convencerás.​


Narbona

Narbona es otro de los destinos navideños preferidos por los amantes de los mercados de Navidad. El Marché de Noël de Narbona ofrece la posibilidad de hacer todas las compras necesarias para tener unas fiestas perfectas, desde los alimentos frescos en su mercado cubierto hasta toda clase de ropa, complementos y bienes de cuero para regalar a nuestros seres queridos. Podemos encontrar el mercado navideño de Narbona a las orillas del Canal de la Robine entre el 2 y el 31 de diciembre.  

 
Orillas del Canal de la Robine y Village de Noël

Pero no sólo el Marché de Noël hace que Narbona sea un destino de Navidad recomendable. Allí también podemos encontrar el Village de Noël o Pueblo de los Niños, que ofrece toda clase de diversiones para los más pequeños. En el Village de Noël los peques pueden divertirse con los talleres de maquillaje festivo o preparación de pan y dulces navideños y también pueden conocer a Papá Noel, hacerle llegar sus cartas y pasar un buen rato en la pista de patinaje sobre hielo.  

 
Catedral gótica de Narbona

Y los mayores no pueden perderse estas 7 paradas imprescindibles en Narbona, entre las que se encuentra la catedral gótica de Narbona, una de las más altas e impresionantes de Francia. Otro imprescindible es el paseo en barco por el Canal de la Robine, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Para más información puedes visitar la Oficina de Turismo de Narbona donde es posible consultar la extensa agenda cultural de esta ciudad.

Únete a la conversación

  • Mario Anonimo 26/12/2016 19:44:12
    Un Cuento de navidad………….“El Mendigo la vidriera y la Niña” Por el viejo bulevar donde anidan los recuerdos De viejos tiempos que se han ido escondidas en sus sombras duermen risas, lágrimas, esperanzas muertas y sueños perdidos al final se encuentra la vieja parroquia de la ciudad empotrada entre el Futuro y el pasado del viejo Bulevar por donde caminan de la mano la mentira, la ilusión y la verdad. Hoy es la misa de Noche buena, Vísperas de Navidad La gente apresurada va llegando, ya comienza el sermón Arrodilladas en los escalones de la entrada en un costado una madre con su pequeña hija extienden sus manos esperando alguna moneda de los fieles que van ingresando sin pronunciar palabra alguna, son la imagen de la orfandad los despreciados, marginados y maltratados por esta sociedad. La madre tiene una humildad y una ternura en su mirar Que te destroza el corazón y te desgarra hasta el alma, la niña apenas levanta su mirada del suelo siendo tan nueva tiene la ropa tan vieja pero de ambas no se escucha maldecir o alguna queja. La niña levanta su rostro y al ver la dulzura de sus ojos puede contemplarse en su mirar, toda la pureza del cielo tiene su carita sucia y una triste sonrisa con portillitos que al mirarme me destroza con sus humildes ojitos. El mendigo de su huerta ha cosechado Frutas y hortalizas para vender en el mercado comprará las provisiones con el dinero ganado. Junto al viejo almacén hay un antiguo bazar En su vidriera la niña de los ojos color de cielo Esta apoyada con sus pequeñas manos en la vidriera. Se puede ver su inocencia en el vidrio espejado Parece inmóvil extasiada, paralizada Se nota el vidrio empañado con su respiración Late muy fuerte su corazón Sus Ojos desesperados miran hipnotizados Una hermosa muñeca en su caja, con un enorme moño rosado. El Mendigo se acerca despacio y completa esa visión Sus ojos se empañan de furia, rabia y emoción De tanta impotencia, dolor e indignación. Está llegando la noche con su manto de sombras la Madre llama a la niña que pasa al lado del Mendigo Y al mirarlo un sentimiento de culpa se clava en su corazón No le dijo una sola palabra, pero con su mirada se sintió tan culpable, tan miserable que no vale nada Como un despojo tirado al costado del camino. Se marchan por la oscura noche tomadas de la mano la madre con la niña a su costado Pero sus ojos y el latir de su pequeño corazón Quedaron pegados sobre el vidrio espejado. El Mendigo al mirarlas marcharse Ingresa al bazar sin más tardanza y pregunta al dueño ¿Cuánto cuesta la muñeca llama esperanza? Gastare todo mi dinero bien lo vale este sueño El Mendigo se retira con aquel preciado regalo Solo dos monedas le han sobrado Y aun viejo y Ciego Mendigo al pasar se las ha dejado. El Mendigo se vuelve sin un centavo Y sus alforjas vacías de alimentos con paso ligero, apresurado y en silencio Quiere seguir a la madre y su niña A una distancia prudencial por la oscura noche de la solitaria campiña. Se van perdiendo por el sendero rumbo al río Por el angosto camino junto al pastizal sombrío Desde lejos se puede sentir Unos chillidos y ladridos como dando la bienvenida. En unas de las rotas y maltratadas cabeceras del viejo puente abandonado y arrumbado Una choza de madera de agujereadas chapas arrumbadas Que apenas se pueden sostener en pie Cuatro perros vagabundos las están esperando. Desde la distancia puede verse casi imperceptiblemente Dentro de la humilde choza que parece abandonada La pequeña flama de una vela tan vieja y gastada Que casi ya no alumbra, como ellas ha perdido simplemente Las fuerzas y las esperanzas, soñando con un tiempo mejor. Por el viento del olvido la vela se ha apagado Todo es calma y silencio, con perfume de pobreza Que se diluye en la noche tan oscura como su suerte Pero con una conformidad y una impresionante entereza. El mendigo se acerca en silencio y lentamente al llegar los cuatro perros como ángeles vagabundos Cuidan la humilde choza durmiendo a la intemperie Para ellos es lo más importante de este Mundo. Deja el preciado regalo en un cajón abandonado Se aleja alerta con cuidado, sigilosamente del lugar Para no ser descubierto por los guardianes A los que no quiere despertar. El mendigo parado en la cabecera del viejo puente sobre el terraplén al mirar la precaria choza, ve en su alero brillar como nunca le estrella de belén. Y en la espalda del Mendigo destella el lucero. Unos ojos tan tristes lo están observando el más viejo de los perros lo ha seguido Es la mirada más calma, profunda y agradecida Que lo ha mirado en toda su vida. Con sus ojos parece decirle gracias al Mendigo Entre sus bolsillos vacios de riquezas algunas Saca un trozo de pan y se lo entrega amablemente ¡¡ Está un poco seco………..seguro pero cuando hay hambre no hay pan duro!! Se aleja con el trozo de pan en su boca para compartirlo con el resto de sus compañero. El mendigo se aleja para su cabaña no puede dejar de pensar y trata de imaginar la carita de sorpresa en la niña, mañana al despertar. Llega el nuevo día ¡¡¡¡Hoy es Navidad!!!!! la niña junto a los perros mira sorprendida un bello paquete con un moño rosado con el sol brilla como inmaculado se acerca despacio en silencio y desconfiada y al tenerlo entre sus brazos toda la felicidad del mundo está en su cara esta sonriendo ya NO tiene tristeza en su mirada. ¡¡¡¡¡Mamaaaaaá!!!!!! Mira lo que he encontrado Fuera de la choza en el cajón abandonado Al abrir la caja caen por los ojos de la niña emocionada las lagrimas como perlas que brillan por el sol ¡¡¡¡La Muñeca Mamá, la Muñeca!!!!! En su mirada Puede verse toda la celestial ternura del cielo Con su voz entrecortada por sollozos y suspiros ¡Viste Mamá! por fin Papá Noel nuestra casa ha encontrado mira el regalo que me ha dejado yo hace tanto que lo esperaba. La Madre tiene su garganta cerrada le corre un escalofrió por la piel no puede pronunciar nada por la emoción suspira profundamente y levanta su mirada que se pierde en lo profundo del cielo y en silencio piensa………………………………… “Gracias Dios mío por este milagro de Navidad Que en nuestra humilde choza hoy ha ocurrido” La madre contesta al a niña con su corazón partido Si hija al fin Papá Noel encontró nuestro hogar, tiene que repartir tantos regalos por todo mundo, quizás otros años por la oscura noche no pudo encontrar El viejo puente y nuestra pequeña choza. El Mendigo en silencio sentado Sobre un frondoso y añejo Roble pensativo y callado trata de imaginarse por un instante en su mente la carita de la niña hoy al despertar tan dulce, tan pura e Inocente. Una nube cruza el límpido cielo azul de este día Con forma de sonrisa y un portillito Sonríe el alma del mendigo, el sueño esta cumplido y el corazón de la niña cerro su sangrante herida. El Mendigo se pierde entre el monte y sus sombras Pensando: “Pobre de aquellos que solo saben amasar fortunas, son tan pobres que lo único que tiene es riquezas y hacer feliz a un Niño NUNCA han podido tienen una gran parte de su Corazón Dormido” En su pobreza de bienes Mundanos el Mendigo Es muy pobre, pero hoy es el hombre más rico del Mundo imaginándose a la Niña abrazada a su madre y en unos de sus brazos la Muñeca llama esperanza desborda de alegría su viejo y cansado corazón El Mendigo y Poeta con su pluma les han dejado esta Semblanza. Un Cuento de Navidad “El Mendigo la vidriera y la Niña” Mario Anónimo

Escribe tu comentario