FESTIVAL DE CANNES, GLAMOUR EN TODO SU ESPLENDOR

​​​​​​​​El Festival de Cannes es sin duda uno de los acontecimientos del año. Además, por sí misma, Cannes es una de las más célebres de Francia: enclavada en el Sureste, se disputa con Marsella en título de ciudad reina de la Costa Azul en cuanto a belleza. Esta ciudad tiene un poco de los Alpes y un poco de la Provenza. Para completar su mezcla y su encanto, en ella conviven la importancia que le da su festival de cine y la que le da el atractivo que ella misma tiene el resto del año. 

Por tanto, no sólo el Festival de Cannes es un motivo para viajar a ella, es además una ciudad preciosa para visitar. En Renfe-SNCF en Cooperación queremos mostrarte un poco del glamour del festival de Cannes y de su encanto en general. En concreto, y para resolver la pugna, te proponemos escoger la que más te guste llevándote al corazón mismo de Marsella. 

Y si ya tienes claro cuál es tu preferida y pretendes visitar el Festival de Cannes, el tren se muestra como una opción muy sugerente: permite disfrutar del paisaje y tener tiempo para consultar qué estrellas serán invitadas o qué películas se van a proyectar. Estos y otros privilegios son los que Renfe-SNCF en Cooperación quiere brindarte.



Vistas de Cannes, capital del cine​

Acerca de la historia de este festival, podemos contar varias anécdotas. Es, después del Festival de Venecia, el más antiguo del mundo. Fatidicamente fue inaugurado en el año 1939, mientras Europa se asomaba al precipicio de la Segunda Guerra Mundial. Algunas figuras relevantes del cine (Louis Lumière, padre del cine, entre otros) consiguieron que Francia celebrase un festival de cine en su país.  Así nació el Festival de Cannes. 

Sin embargo, la duración del primer Festival de Cannes fue de un solo día: al día siguiente de su inauguración empezó la Segunda Guerra Mundial. Malos comienzos, sin duda. Afortunadamente para todas las personas aficionadas al cine, hoy en día el mayor riesgo consiste en repetir una y otra vez la cita con el festival de Cannes o como mucho llegar tarde a alguna de sus proyecciones. Sobre esto último, Renfe SNCF en Cooperación garantiza total puntualidad. 


¿Qué atractivos hay además del Festival de Cannes?​

Como hemos dicho, Cannes no es sólo una capital mundial del cine. Es, ante todo, una preciosa ciudad del Sur de Francia. Posee varios rincones, edificios y paseos que no podemos dejar de visitar. Cannes ha sido desde principios del siglo XIX una ciudad de glamour. La nobleza de las principales coronas de Europa la visitaban y veraneaban en ella: no es para menos. Eso hizo que todo el patrimonio y paisaje de Cannes haya quedado configurado tal y como era en lo que se suele llamar la “Belle Époque”. 

Por ello, y a pesar de su crecimiento e importancia derivada en parte por el Festival de Cannes, esta ciudad sigue manteniendo mucho de su identidad. Podemos decir que es una mezcla perfecta entre la autenticidad del pasado y el glamour del presente. Por ello, es un destino ideal para conocer a pie. En efecto, Cannes presenta múltiples bulevares que invitan a disfrutar de los colores carácterísticos de la Costa Azul y de las construcciones más bellas de la ciudad. Este es un nuevo pretexto para dejarse llevar con Renfe-SNCF en Cooperación. 


Sitios que ver en Cannes



Barrio de le Suquet

Esta ciudad, tal y como el mismo Festival de Cannes, debe apreciarse con calma. Después de llegar a Marsella con Renfe-SNCF en Cooperación, debemos dedicarnos sólo a disfrutar de algunos paseos, paisajes, recuerdos y momentos inolvidables en Cannes. 

Lo primero de todo es el Bulevar de la Croissete. Son dos de los kilómetros más glamourosos y hermosos de la tierra. En este Bulevar podremos disfrutar del paisaje de la Costa Azul a un lado y de los principales edificios que representan el alma de Cannes y su exquisito pasado y presente, entre otros, el palacio donde se celebra el Festival de Cannes. 

Las Islas de Lérins se encuentran a 20 minutos en barco de la ciudad de Cannes. Viajar a ellas es muy asequible y suponen una maravillosa forma de contemplar toda la ciudad desde el mar, con sus embarcaciones, colores y paisajes típicos.

Otros emplazamientos que no te puedes perder son el centro de arte de Malmaison, el Museo del Mar (en cuyos calabozos estuvo preso el Hombre de la Máscara de Hierro) o la Calle Meynadier. 



 Cannes de noche




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