2 CHEFS EN TGV A BARCELONA

Que la gastronomía española es famosa alrededor del mundo, es un hecho que todos conocemos. Y que las tapas son uno de nuestros platos estrella, también. Es normal entonces que desde hace unos años, centenares de restaurantes alrededor del mundo celebren el día mundial de la tapa, una fiesta en la que se quiere promover y ensalzar la cultura del tapeo y de algo tan nuestro como salir a tapear con nuestros amigos. 


Este año nos hemos querido sumar a la fiesta, y lo hemos hecho de la mejor manera que sabemos: uniendo España y Francia en Alta Velocidad. Coincidiendo con el Día Mundial de la Tapa, que este año se celebraba el 15 de junio, hemos llevado a dos reconocidos chefs franceses, Christophe y Damien, creadores de 750 grammes (una de las guías gastronómicas de referencia en Francia) para que conociesen durante dos días la maravillosa gastronomía de Barcelona, y se impregnasen de la cultura del tapeo. 
 

Junto a ellos, Marie y Ogur, dos conocidos influencers en Francia, con miles de seguidores y que también pudieron descubrir nuestra maravillosa gastronomía y la ciudad de Barcelona.

Christophe y Damien tenían una misión muy especial; visitar tiendas y mercados de la capital catalana con un objetivo: adquirir productos típicos de nuestra gastronomía para celebrar el Día Mundial de la tapa con una demostración en directo en la Gare de Lyon en París.

Con la llegada de los chefs a Barcelona la tarde del martes, se dio el pistoletazo de salida a nuestra particular “Operación Tapa”. Aquella tarde, tras dejar sus maletas en el Hotel Amister, pudimos disfrutar de unos minutos de relax en su terraza, degustando un excelente vino del Penedès mientras el director del hotel, Albert Serra, nos explicaba algunas de sus virtudes.

Tras estos momentos de descanso, comenzaron las visitas que habíamos preparado para esa tarde. En primer lugar, fuimos a una de las tiendas gourmet con más tradición e historia de Barcelona, Queviures Murria. Después de 80 años abierta, sigue siendo un punto de referencia a la hora de adquirir embutidos, quesos o vinos de la máxima calidad. Allí, Christophe y Damien, además de degustar algunas de sus especialidades, comenzaron a llenar ya su carro de la compra, pensando ya en algunos de los platos que iban a preparar el jueves en París.

 
Tras esta visita nos dirigimos a la Calle Bailén, donde la Formatgeria Dotze Graus guarda algunos de los mejores quesos de la ciudad. Según nos comentó uno de sus propietarios, Marc Martínez, apuestan por una combinación de quesos artesanales catalanes, junto con una selección de algunos del resto de España e internacionales. En definitiva, el paraíso de los amantes de los quesos

Al llegar la hora de la cena, no fuimos muy lejos de donde estábamos. La calle Córcega esconde uno de los mejores locales de bocadillos y tapas de Barcelona, La Pepita. Allí pudimos recuperar fuerzas tras una tarde de mucho calor y de caminar por Barcelona a la búsqueda de los ingredientes para celebrar el Día Mundial de la Tapa, y pudimos disfrutar de la amabilidad de la propietaria del local, Sofía Boixet, que estuvo pendiente en todo momento de que la noche fuese inolvidable, además de explicarnos anécdotas curiosas y la historia del lugar

 
Al día siguiente, la jornada empezaba fuerte, con una visita a uno de los mercados más tradicionales de Barcelona, la Boquería, que recientemente he sido declarado por la cadena norteamericana CNN como el mejor del mundo, por su oferta gastronómica y por sus productos frescos. 

Allí nos esperaba una comitiva de Mercats de Barcelona, que nos acompañaron en todo momento y que nos fueron explicando la historia y curiosidades del mercado y de sus paradas. La variedad de colores, sabores, texturas y personas que lo pueblan y lo llenan de experiencias cada día, enamoraron a los chefs, que en todo momento se interesaron por lo que nos estaba explicando, y que consiguieron algunos productos más para su particular cesta de la compra, que necesitaban para que las personas que al día siguiente viniesen a visitarnos en París disfrutasen de un menú típicamente español.
 

Una visita a la Boquería no es completa si no se come en alguno de sus tradicionales bares, así que a media mañana, nos dirigimos a El Ramblero, uno de los más conocidos del lugar, donde después de una interesantísima visita a sus cocinas, donde Christophe y Damien pudieron conocer los entresijos del local y conversar con su equipo, pudimos deleitarnos con algunas de sus especialidades. Chipirones, tortilla de patatas, montaditos… y todo ello regado con un buen cava. Resulta difícil quedarse solo con una especialidad, así que mejor contemplad las imágenes y decidid por vosotros mismos. 

Con el estómago lleno, tocaba pasear un poco para hacer la digestión, así que nos dirigimos al Barrio del Born, para conocer un poco de su historia y caminar por sus calles, siempre llenas de lugares y rincones interesantes. En el Born, paramos en Vila Viniteca, una tienda de vinos con más de 80 años a sus espaldas, donde los chefs compraron algunas botellas de vinos del Priorat y el Penedès, que muy amablemente nos llevaron a su hotel. 
 

Más tarde, fue el turno de las frutas y las verduras, que pudimos conseguir en el Hotel Brummell, donde la Cooperativa “El Rusc que diu que sí” vende periódicamente productos que los mismo agricultores y ganaderos traen directamente desde sus campos. En un fantástico ambiente, rodeados de personas apasionadas por los productos más naturales y frescos, Damien y Christophe pudieron conocer de primera mano algunos de los secretos de este tipo de establecimientos, que están apareciendo en los últimos años en varias ciudades del mundo. 

Por la noche, uno de los platos fuertes de la visita de nuestros chefs. Una cena en el Restaurant Tickets, propiedad de Albert Adriá, donde pudieron degustar algunas de sus especialidades y disfrutar de su cocina de vanguardia. 

Al día siguiente, tocaba poner rumbo de nuevo a París​, donde nos esperaba el stand que habíamos preparado para celebrar el Día Mundial de la Tapa, que este año era el 15 de junio. Cargados con todos los productos que habían comprado durante el viaje, nuestros chefs se pasaron buena parte de las 6 horas que duró el viaje planificando qué platos iban a preparar
 

Y ya llegados a París, era el momento de la verdad. Con la presencia de decenas de personas, y de medios de comunicación españoles y franceses, El Chef Damien y Christophe hicieron una demostración de lo que habían visto y aprendido en las dos jornadas anteriores. Acompañados por Marie y Ogur, que hicieron las veces de pinches improvisados, y del resto del equipo (entre los cuales no podía faltar un cortador de Jamón), todo aquel que se acercó hasta el stand pudo disfrutar de una selección de productos típicamente españoles. Además del mencionado jamón, se preparó un fresquísimo gazpac​ho que sirvió para refrescarnos en aquella calurosa tarde, o también algunos montaditos variados, que siempre apetecen. ​
 

Fueron tres jornadas de andar mucho, de muchísimo sol y calor, pero que sirvieron para que Damien y Christophe saliesen encantados tras descubrir algunas de las maravillas de nuestra gastronomía, y la amabilidad de las personas de los lugares que visitamos. ​

 




Únete a la conversación

    Escribe tu comentario