UN DIA EN NARBONA

​​Hay días donde uno se levanta con mejor humor que de costumbre y más si es para irse de viaje. Las ganas de descubrir una nueva ciudad en compañía de buenos amigos hacen que, levantarse a las 5 de la mañana sea un placer. ¿El destino? Narbona. ¿Y el transporte? El más cómodo posible; un tren de alta velocidad de Renfe-SNCF en Cooperación. Un auténtico lujo.


A las 7:20 horas de la mañana salía con puntualidad “Suiza” nuestro tren en dirección a Narbona desde la estación de Sants de Barcelona. Las 2 horas de duración de viaje hasta la ciudad gala, las invertimos en poder charlar tranquilamente, algo cada vez más complicado hoy en día, tomar un rico café en el vagón cafetería y disfrutar de unas espléndidas vistas con la salida del sol por el Mar Mediterráneo.



​​​Estación de Narbona

​A nuestra llegada a Narbona antes de las 10 de la mañana y ya desayunados, decidimos emprender nuestra visita exprés a la ciudad. La estación de tren está a pocos pasos del centro de la ciudad, así que no es necesario tomar ningún transporte público ni alquilar un coche para desplazarte.
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Al llegar al centro nos dirigimos a la Oficina de Turismo de Narbona​, donde nos atendieron fantásticamente bien y nos proporcionaron toda la información que necesitamos, además de una guía de la ciudad para descubrirla con toda tranquilidad.

El centro de la ciudad destaca por su animación desde primera hora de la mañana con un clásico mercado callejero que llena la “Cours de la Republique”



​​Mercado callejero

La “Place de l’Hotel de Ville” es el punto neurálgico de la ciudad y donde se encuentra el ayuntamiento y una de los principales vestigios romanos de la ciudad, la Via Domitia, que unía la península itálica y la ibérica por carretera. El otro gran vestigio romano es el Horreum, un almacén a pocos pasos de la plaza.

Junto al ayuntamiento encontramos el imponente conjunto religioso formado por la Catedral de San Justo y Pastor y el Palacio de los arzobispos, de estilo gótico que con sus largas agujas imponen cuando alzas la vista para contemplarlas.



Catedral de San Justo y Pastor y Palacio de los arzobispos​​​

Volviendo a nuestro paseo por la ciudad y después de hacer una pequeña parada para disfrutar de un delicioso café noisette, recorremos los márgenes del Canal de la Robine. Este canal que cruza la ciudad de Narbona, une el Mar Mediterráneo con el río Aude y es una de las ramificaciones del Canal du Midi. Sus barcos atracados junto a la orilla son, sin lugar a dudas, una de las clásicas postales de la ciudad.



​​Barcos atracados en el canal du midi

Como al mediodía íbamos a comer a uno de los lugares míticos de la ciudad que muy pronto os explicaré, decidimos abrir el apetito dando un paseo por Les Halles, el mercado central de Narbona. Grandes paradas, cuidadas con mucho detalle y productos de gran calidad nos auguraron una comida excelente como así fue.

Llegada la hora de comer, nos esperaba Les Grands Buffets, un soberbio Bufet Libre situado a las afueras de la ciudad en dirección Perpiñán. Nada más entrar por la puerta principal, te das cuenta que has entrado en el paraíso de los gourmands. 



​​​Apetitosos platos de Les Grands Buffets

Entrantes con excelentes ensaladas, mariscos, embutidos de todo tipo, más de 60 tipos de quesos diferentes, los mejores foie de la zona… ya vaticinan que el primer plato será espectacular. Y en los platos calientes, entramos en una auténtica función de los mejores teatros de Ópera: carnes y pescados guisados, a la plancha, fritos con un sinfín de acompañamientos a cuál más delicioso; por no hablar de la zona de Rostisserie donde te cocinan alguna de sus muchas carnes al momento y al punto de cocción que a ti te gusta.

Los postres merecen un punto y aparte. Presididos por una gigantesca fondue de chocolate que brota sin descanso, puedes disfrutar de casi un centenar de postres diferentes: pasteles, chocolates, crepes, fruta fresca, postres exóticos… para los amantes de lo dulce es como tocar el cielo con las manos.

Pero lo mejor de todo ya no fue la comida, sino el excelente trato que nos dispensó el jefe de sala, Carlos Cubeles, un barcelonés afincado en Francia que nos deleitó con su excelente savoir faire. ¡Gracias Carlos! 



Los deliciosos postres de Les Grands Buffets

Después de finalizar con la comida y antes de tomar el tren de vuelta a Barcelona, damos un último paseo por las calles de ciudad para comprar algunos detalles típicos y un último noisette… lo sé, soy mucho del café noisette.

Por desgracia nuestra estancia en Narbona ya finalizaba, pero inmensamente felices por la experiencia vivida y sabiendo que volveremos muy pronto. 

Por Marcel Morilla​​

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  • mercedes 27/08/2017 13:53:28
    Buenos días, por favor pueden indicarme que destinos habría desde Madrid ? Gracias,
  • Renfe-SNCF en Cooperación 28/08/2017 10:33:01
    Buenos días Mercedes, desde Madrid puede viajar en directo a varias ciudades del sur de Francia como Perpignan, Narbona, Béziers, Montpellier, Nîmes, Avignon, Aix-en-Provence o Marsella. Para consultar los precios, horarios y fechas de salida de nuestros trenes, puede hacerlo a través del buscador de trenes: https://www.renfe-sncf.com/es-es/a-donde-te-llevamos/ventajas-de-viajar-con-nosotros/Paginas/buscar-trenes.aspx Muchas gracias!

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