PARÍS CORRIENDO

​​​Siempre pensamos que la mejor forma de conocer un lugar es “pateando” las calles de una ciudad, pero ¿os habéis planteado visitar la ciudad corriendo?

Aquí os cuento mi experiencia de este fin de ​semana. El viernes al medio día cogimos el tren de alta velocidad de Renfe-SNCF en cooperación que une las ciudades de Barcelona y París. Fueron seis horas que me sirvieron para relajarme, ver una película, comer y acabar mi libro que hacía siglos que no avanzaba. Me encanta viajar en tren, cruzar los vagones dirección a la cafetería y tomar un café contemplando los paisajes.
 


Cafeteria en los trenes de Renfe-SNCF en Cooperación

Otras de las ventajas de coger el tren es que me deja en el centro de la ciudad, en este caso la estación Gare de Lyon. Para los amantes del mundo del tren esta estación es muy recomendable. Elegante y señorial. 

París tiene una gran oferta hotelera, pero tenía muchas ganas de probar un hotel que no hacía mucho que se había abierto, el Banke, un maravilloso hotel del grupo Derby, que destaca por su peculiar decoración, moderno con toques rococós. 

Esa misma noche, cenamos en un restaurante que me sorprendió y no conocía, Aux Lyonnais de Alain Ducasse. No podría recomendar un plato en concreto porque todos me parecieron increíbles, pero el que recuerdo con mayor gusto fue el cordero.



Restaurante Aux Lyonnais - Foto del sitio web www.auxlyonnais.com​  

Al día siguiente, planificamos bien la ruta y nos preparamos con el material necesario para cumplir nuestro objetivo: visitar parte de la ciudad corriendo

¿Qué necesitaba? Mi pequeña mochila Puma cargada de agua y pastillas de glucosa por si acaso. El resto, ya os lo podéis imaginar, camiseta, mallas deportivas y mis Puma Ignite que probaba por primera vez. 

Salimos del Banke, dirección a la Av. de l’Opera hasta llegar al Sena. Nuestro pequeño momento romántico fue cuando pusimos un candado en el Pont Neuf. Proseguimos la ruta hasta llegar St. Michel Notre-Dame. Esta catedral me parece espectacular, además de estar ubicada en una pequeña isla dentro de la cité, que la hace más interesante. Íbamos parando para hacer las fotos de rigor hasta cruzar por el lado contrario de la ribera del Sena y alcanzar la famosa Torre Eiffel. Nos hicimos las fotos “postureo” para Instagram y seguimos. 



Rio Senna en París

Desde este punto, fuimos dirección a Champs-Élysées. Esta zona es muy bonita y chic pero no para hacerla corriendo sino paseando. Desde aquí acabábamos nuestra ruta dirección Ópera hasta llegar al hotel. 

Visitar la ciudad corriendo, es una experiencia diferente y muy bonita porque además de hacer deporte y te da una visión más amplia de lo que es la ciudad.

El domingo, nos dio tiempo para descansar y pasear por uno de los lugres que más me gustan, los Jardines de Luxemburgo. Es uno parques más bonitos de la capital francesa y muy frecuentado por los parisinos. 



Jardines de Luxemburgo

Los domingos son tristes sobre todo cuando tienes que volver de París. De nuevo en la Gare de Lyon rumbo a Barcelona. Al menos, tuvimos una alegría porque co​gimos de nuevo el Euroduplex de Renfe-SNCF en coopéración. Seis horas que me dieron para mucho, ya que pude empezar un nuevo libro, almorzar en la cafetería y disfrutar como un niño del tren de alta velocidad atravesando Francia a 300 km por hora. 

Por Alvaro Laforet, Destinos, El Periódico de Catalunya. 

 

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  • marcelo 14/01/2016 10:13:34
    muy buenas fotos , yo tambien quiero correr en paris, algun esponsor por ahi '...
  • Dor@ 13/02/2016 15:14:25
    Hermosos lugares, seria bueno que den una mejor explicación de cada lugar que esten con mas fotos, asi se vive el viaje como si lo estuviéramos haciendo uno.

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