EL MUSEU NACIONAL D’ART DE CATALUNYA EN COLABORACIÓN CON LA TATE NOS ABRE SU VENTANA A LOS PAISAJES DE WILLIAM TURNER

​​​Por primera vez el Museu Nacional d’Art de Catalunya nos presenta una exposición del famoso pintor "gracias a la colaboración con la Tate". Una visita obligada si nos encontramos en Barcelona. La exposición, titulada Turner. La luz es color, estará abierta al público hasta el próximo 11 de septiembre. O sea que ya podemos reservar nuestros billetes de tren con Renfe-SNCF en Cooperación destino Barcelona para no perdernos esta experiencia.


Si es nuestra primera vez en Barcelona, llegar al Museu Nacional es un paseo que tiene premio a las puertas del Museo. No podemos dejar de contemplar la vista privilegiada sobre la ciudad de Barcelona, una de las más bonitas. Una vez dentro del Museo, subiremos a las Terrazas Mirador desde donde podremos admirar una vista panorámica 360 espectacular. Después de tomar algunas fotos ya estamos listos para maravillarnos con los paisajes de J.M.W. Turner. Y es que más de un centenar de obras nos esperan para que nos deleitemos con el maestro de la luz y el color.​

 

 @Museu Nacional d’Art de Catalunya. Foto: Marta Mérida

Desde joven muestra su pasión por viajar, coloreando láminas que ilustraban libros de viaje. Gracias a sus viajes por Europa, plasma en sus cuadros paisajes que nos trasladan a Francia, Italia, Suiza y como no Gran Bretaña. Las fuerzas de la naturaleza están muy presentes y con su técnica las transforma en las protagonistas de sus acuarelas y lienzos. Inmediatamente lo comprobaremos contemplando paisajes serenos como Luna nueva, donde unos niños y sus perros juegan a la orilla del mar. O El Ponte delle Torri donde nos regala una plácida panorámica con la luz del sol como protagonista. 


  
J.M.W. Turner. Lago Buttermere, con la parte de Cromackwater, Cumberland, un aguacero, expuesto en 1798. Tate: Accepted by the nation as part of the Turner Bequest 1856.

Pero también nos muestra una fuerza de la naturaleza en su estado opuesto. Adivinamos tormentas que se aproximan, cielos encapotados que van a fundirse con el mar, barcos que probablemente irán a la deriva. Nos impresionamos con la gran avalancha de nieve en los Grisones, todo es movimiento en su máxima expresión. 

 J.M.W. Turner tenía el don de interpretar estas fuerzas y quietudes de la naturaleza y plasmarlas para despertar nuestros sentidos. También nos hace trabajar la imaginación y la mirada, probadlo con la obra Venecia, la Piazzetta con la ceremonia entre el dux y el mar. 

 

J.M.W. Turner. Venecia, la Piazzetta con la ceremonia del matrimonio entre el dux y el mar, hacia 1835. Tate: Accepted by the nation as part of the Turner Bequest 1856.

Nos paramos y entonces podemos apreciar las distintas góndolas y las personas que van en ellas, son color y luz y el gran artista hace posible que sean visibles y al mismo tiempo casi invisibles.

 

J.M.W. Turner. Yendo al baile (San Martino), expuesto en 1846. Tate: Accepted by nation as part of the Turner Bequest 1856.

En los últimos años, el sol es para él un dios. Y lo convierte en el foco de nuestra atención. Un sol dorado, que tiene vida y nos comunica paz. Sorprende que, en su última etapa, su luz sea tan hermosa, llena de vida. Solo nos queda aplaudir a J.M.W. Turner y al Museu Nacional d’Art de Catalunya "en colaboración con la Tate" ​por darnos la oportunidad de vibrar con las obras de arte que hemos contemplado.






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  • Mónica 21/06/2022 11:15:15
    Me encanta!

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